Bienvenido de nuevo a este viaje. Si has llegado hasta aquí, significa que ya has sentido —o apenas intuyes— que el sexo tántrico no consiste solo en orgasmos más largos y posturas más bonitas. Es, ante todo, un espejo. Un espejo muy claro, muy implacable, que muestra todo aquello que has escondido profundamente en tu cuerpo durante años: vergüenza, miedo al rechazo, enfado con tus exparejas, la sensación de «no soy lo bastante bueno/a», traumas sexuales pequeños y grandes, creencias heredadas del hogar («el sexo es pecado», «el hombre siempre tiene que querer», «la mujer debe tumbarse y estar guapa»).
Estos bloqueos no son un obstáculo en el camino del tantra.
Son el camino mismo.

Cuanto más te adentras en el tacto consciente, la respiración, la energía y la intimidad, más empieza el cuerpo a «hablar». A veces en un susurro: una ligera tensión en la garganta. A veces a gritos: un llanto repentino, furia, la desconexión de la excitación, pánico, el impulso de apartarse. En este texto encontrarás absolutamente todo lo que necesitas para atravesar estos momentos no solo con seguridad, sino también para transformarlos en la sanación más profunda que hayas experimentado jamás en el dormitorio (y fuera de él). Escribiré largo y de forma muy concreta, porque el tema es enorme y no quiero que tengas que buscar en otro sitio. Aquí encontrarás tanto herramientas delicadas para principiantes absolutos como prácticas avanzadas para personas que llevan años trabajando con la energía sexual y de repente chocan con un «muro» que antes no habían visto. Empecemos por el núcleo mismo.
Por qué los bloqueos salen precisamente durante el tantra (y por qué es una buena noticia)
En el sexo habitual y rápido hay muchísimas formas de escapar:
– alcohol,
– oscuridad,
– prisas,
– posturas en las que no os miráis a los ojos,
– el orgasmo como objetivo que «pone fin al asunto».
En el tantra todas esas vías de escape desaparecen.
Solo quedáis tú, la otra persona, la respiración, el tacto, el silencio o la música de Zensual de fondo, y una desnudez absoluta: no solo del cuerpo, sino también del alma.
El cuerpo almacena las emociones exactamente allí donde en su momento las «aparca» para sobrevivir.
– Vergüenza de la infancia («no te toques ahí») → normalmente, bloqueo en la garganta y la pelvis.
– Rechazo por parte de una expareja («no eres lo bastante sexy») → congelación en el corazón y la vagina/el pecho.
– Violencia sexual o transgresión de los límites → pánico en todo el sistema nervioso al tocar los genitales.
– Educación religiosa («el sexo es pecado») → sentimiento de culpa justo después del orgasmo o incluso durante la excitación.
Cuando la energía sexual (es decir, la fuerza vital pura) empieza a fluir con mayor libertad —gracias a la respiración, al tacto lento, a mirarse a los ojos—, se encuentra con esos viejos «atascos».
¿El resultado? Las emociones salen a la superficie justo en el momento de mayor intimidad.
No es una «sesión estropeada».
Es el comienzo de la sanación sexual más profunda posible.

Cómo reconocer los bloqueos durante una sesión: síntomas físicos, emocionales y energéticos
Aprende a leer el cuerpo como si fuera un libro. Estas son las señales más frecuentes (las he dividido por niveles, de las más sutiles a las muy intensas):
Físicas:
– Desconexión repentina de la excitación (el pene se ablanda de repente, la vagina se seca a pesar de la excitación previa)
– Tensión muscular (especialmente en el suelo pélvico, la mandíbula, los hombros y la nuca)
– Manos/pies fríos a pesar del calor en el resto del cuerpo
– Respiración superficial y rápida o contención de la respiración
– Temblor del cuerpo (no por excitación, sino por miedo)
– Dolor en zonas concretas (por ejemplo, en la parte baja del abdomen, en la garganta, en el corazón)
Emocionales:
– Vergüenza repentina («no quiero que me vea así»)
– Enfado («¡otra vez lo mismo!», «¿por qué me toca así?»)
– Tristeza/llanto sin una causa aparente
– Pánico («tengo que escapar», «no puedo hacerlo»)
– Sentimiento de culpa («lo que estamos haciendo está mal»)
Energéticas (para quienes ya sienten la energía):
– La energía «escapa» hacia abajo y se dispersa (en lugar de ascender)
– Bloqueo en uno de los chakras (por ejemplo, el corazón cerrado: no puedes mirar a los ojos; el plexo solar: sensación de falta de poder)
– «Frío» repentino en el cuerpo a pesar del calor físico
Si percibes cualquiera de estas señales, deténlo todo.
No lo «aguantes», no «sigas adelante para no estropear el ambiente».
Detenerse es la parte más sagrada del tantra.
Las reglas de oro de la seguridad: antes siquiera de empezar la sesión
Palabra de seguridad – siempre tres niveles: – Amarillo = «despacio, está pasando algo» – Rojo = «para inmediatamente, todo» – Verde = «vale, puedo más» Acuerdo antes de la sesión (aunque llevéis 20 años juntos): «Si surge algo – emociones, llanto, enfado –, permitimos que esté ahí. No lo solucionamos de inmediato. Sostenemos el espacio». Nunca trabajes a solas con un trauma si es muy profundo (violación, abusos en la infancia, traiciones graves). Primero terapia (preferiblemente con un terapeuta que conozca el somatic experiencing o la terapia centrada en el cuerpo). El tantra no es un sustituto de la terapia: es un complemento maravilloso, pero después de una limpieza inicial. Ten siempre a mano: – agua, – pañuelos, – una manta (por si aparecen escalofríos), – algo que abrazar (una almohada, un peluche; en serio, ayuda).
Qué hacer en el momento en que aparece el bloqueo – paso a paso
Paso 1 – Detén por completo el movimiento físico
No «reduzcas un poco la velocidad». Inmovilidad total. Si estás penetrando – sal delicadamente (o quédate, si la persona te lo pide, pero sin moverte).
Paso 2 – Vuelve a la respiración (juntos o por separado)
Lo mejor en esos momentos:
– Respiración del corazón 4-4-4-4 (si la persona puede)
– O simplemente una respiración abdominal profunda y lenta, sin forzar la sincronización
Paso 3 – Nombra lo que está pasando (en voz alta)
Ejemplo:
«Siento que algo se me ha cerrado en la garganta… No sé qué es, pero estoy triste».
«De repente siento mucha vergüenza… No quiero que me toques ahora».
«Algo dentro de mí tiene miedo… Solo necesito tu mano sobre el corazón».
El simple hecho de nombrarlo reduce la intensidad en un 50–70 %.
Paso 4 – Pregunta al cuerpo qué necesita ahora
No a la mente: al cuerpo.
A menudo la respuesta llega sola:
– «abrázame fuerte»
– «suéltame, necesito espacio»
– «simplemente quédate, no digas nada»
– «dime que estoy a salvo»
Paso 5 – Permite que la emoción fluya (no «desahogarse a la fuerza»: simplemente no la bloquees) Si hay llanto, llora. Si hay enfado, puedes golpear una almohada, gritarle a la almohada, dar patadas en el suelo. Si hay vergüenza, puedes cubrirte con una manta, darte la vuelta (también está bien).
Paso 6 – Integración después de la oleada Cuando la emoción disminuya (normalmente en 2–20 minutos): – Colocar las manos sobre el corazón y el abdomen (el tuyo y/o el de tu pareja) – Decir: «Gracias por haber salido. Estoy aquí contigo». – A menudo, en ese momento aparece una enorme oleada de amor y cercanía, más fuerte que antes del bloqueo.
Técnicas concretas para los bloqueos más frecuentes
A. Vergüenza sexual (la más frecuente en mujeres y hombres criados en una cultura en la que «el sexo = sucio»)
Técnica del «Espejo de la vergüenza» (a solas o en pareja):
Siéntate desnudo/a frente al espejo (o con tu pareja sentada detrás de ti, abrazándote) Mira tus genitales sin tocarlos: solo mira. Respira profundamente y di en voz alta: «Te veo. Eres precioso/a. No hay nada malo en ti». (las primeras 3–5 veces habrá llanto o risa nerviosa: es normal) Empieza a tocarte poco a poco, muy delicadamente, diciendo: «Te quiero exactamente tal y como eres».
B. Bloqueo en la garganta (no puedes emitir sonidos, hablar de tus necesidades, pedir algo parece imposible) Ejercicio del «Sonido de liberación»
Tumbado/a o sentado/a, emite cualquier sonido que quiera salir (aunque sea un chillido, un sollozo, un rugido) Las manos en la garganta y en el corazón al mismo tiempo Repítelo hasta que sientas una vibración en el pecho En pareja: una persona emite el sonido y la otra simplemente escucha y respira a la vez, sin juzgar
C. Bloqueo de la excitación (el cuerpo se «apaga» de repente) Técnica del «Balanceo de la pelvis con la respiración»
Túmbate boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo Balancea suavemente la pelvis (hacia delante y hacia atrás) al ritmo de una respiración profunda Las manos sobre la parte baja del abdomen Repite mentalmente o en voz alta: «Permito que la energía fluya. Estoy a salvo.»
D. Enfado hacia la pareja («¡otra vez haces lo mismo!», «no siento que me veas») Técnica de la «almohada de la furia»
Sentaos uno frente al otro, con una almohada entre vosotros La persona que siente enfado golpea la almohada y grita todo lo que quiere («estoy furioso/a porque…») La otra persona solo escucha, respira y, si acaso, dice: «Te escucho. Estoy aquí.» Después de 3–10 minutos suele llegar una enorme relajación y un llanto de alivio.
E. Trauma sexual profundo (violación, abuso sexual, grave transgresión de los límites) Aquí la tantra por sí sola no basta. Primero: – Terapia de Somatic Experiencing, EMDR o un terapeuta sexual especializado en trauma. Solo después, muy despacio: Técnica del «Tacto solo donde yo quiera»
La persona con trauma permanece tumbada y vestida, mientras la otra se sienta a su lado La persona superviviente de un trauma guía la mano de su pareja exactamente hasta donde quiere que la toque, y la retira cuando quiere Cero contacto con los genitales durante las primeras semanas/meses Cada «no» es sagrado y se respeta de inmediato
Prácticas avanzadas: cuando ya has atravesado las primeras capas
A. Meditación Shakti-Shiva (encuentro con la divinidad en uno mismo y en la pareja)
Sentaos uno frente al otro, desnudos o semidesnudos Miraos a los ojos durante un mínimo de 10–15 minutos Repetid mentalmente: Mujer: «Veo en ti a Shiva, la conciencia pura» Hombre: «Veo en ti a Shakti, la pura fuerza creadora» Cuando surjan emociones, permitid que fluyan sin interrumpir el contacto visual Es una de las prácticas más poderosas para disolver la vergüenza y la sensación de «no ser digno/a».
Liberación kundalini mediante llanto / temblor Cuando la energía kundalini empieza a despertar (a menudo después de varios meses de práctica), el cuerpo comienza a temblar, llorar y reírse por sí solo. No lo bloquees: túmbate sobre una esterilla y permite que el cuerpo haga lo que quiera (es una liberación natural del trauma del sistema nervioso). C. Ritual de sanación del yoni/lingam (solo con una persona en quien confíes plenamente o a solas) – Una sesión larga y ceremonial en la que el contacto con los genitales es exclusivamente sanador, sin que la excitación sea el objetivo – Pronunciar afirmaciones: «Bienvenido/a a casa», «Perdón por haberte ignorado», «Te quiero»
Cada bloqueo que sale a la superficie es un regalo. Es tu psique diciéndote: «Ahora ya eres lo bastante fuerte para soltarlo». No luches contra ello. No te avergüences de ello. No le pidas perdón a tu pareja (a menos que realmente hayas traspasado un límite). La tantra es el arte de amarte exactamente tal como eres, con todas tus cicatrices, lágrimas y heridas. Cuanto más te permitas ser auténtico/a en el dormitorio, más libre serás también fuera de él. Si quieres, escribe qué es lo que sale con más fuerza en tu caso. Puedo ofrecerte una práctica personalizada para trabajar exactamente tu bloqueo. Estás en el mejor camino posible. Con amor y respeto, Tu guía de tantra 🌹
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